La estocástica de mi vida

La primera vez que vine a Estados Unidos fue a California, concretamente a la Universidad de Stanford; puedes ver un poco más de esto aquí. Cumplí un sueño que tenía desde el colegio, siempre quise saber cómo se siente la educación de alto nivel. Ahora vine a Kansas a cumplir otro sueño: asistir a un mundial de fútbol, un sueño de niño.
La estocástica de mi vida

Llegando a Kansas, a pesar de no ser una ciudad futbolera, todos estaban al tanto del mundial.

Tanto el primero como el segundo viaje no se dieron en un momento idóneo, es decir, no fue algo planificado, y por ende resultó mejor de lo que pensaba. Por ello el título de este apartado: la estocástica (me gusta como concepto que estudia las tendencias que tiene el azar). Poco a poco siento que voy entendiendo la vida desde un punto de vista diverso, confuso e inesperado.

¿Existe un buen momento para hacer las cosas? Me pregunto, luego me respondo a mí mismo: NO. Esto lo menciono desde un enfoque emprendedor, empresarial, startapero, como lo quieran llamar. Hay que escoger un momento y ya.

A veces quisiera que todo avanzara más rápido, luego recuerdo la analogía del embarazo: tiene que durar 9 meses, no más; a veces dura menos, pero no siempre es buena señal. Esta vez lo que me hizo moverme fue hacerme una pregunta: ¿va a cambiar algo si me quedo?, ¿las cosas van a ir más rápido? Me gusta escuchar; de alguna manera pedí permiso a las personas que trabajan conmigo antes de venir, cada vez me siento afortunado por el equipo que se va formando.

Poco a poco, la filosofía que un día planteé para mi negocio, hace unos 5 años más o menos, en mi primer viaje a Colombia, fue el concepto de la autosuficiencia: que nadie te diga qué hacer en la empresa. La única forma de avanzar es que cada elemento quiera avanzar por su cuenta. Para mí, hasta ahora, es la clave para la grandeza, pero esto es un jodido proceso. ¿La gente lo entiende a la primera? NO. Lo entiende luego de la frustración, el esfuerzo e incansables jornadas. Es la única forma de hacerlo posible; cuando fui a Stanford, reafirmé esta premisa que la había aprendido a manera de corazonada.

RIESGO Y PACIENCIA

Estaba leyendo un libro de Administración y Riesgo; miro hacia atrás y hace 5 años no leía ni un cuento, ahora leo libros enteros de contenido. ¿Esto es autopista para el éxito? NO, aunque sí pone más herramientas en tus manos para hacer las cosas: tomar ideas, ponerlas a prueba. Y me imagino a mí mismo como un piloto de avión de la Segunda Guerra Mundial, con su avión lleno de balazos pero listo para la batalla, porque a donde quiero llegar no se llega solo con buenas intenciones, se llega con interminables batallas que estremecen y muchas veces hacen temblar.

En este camino de los últimos 3 meses hice click con algo en mi mente, nuevamente mi familia dándome ideas, leyendo posts. Creo que hasta la fecha la empresa, desde mi repositorio de código hasta ahora, tengo como 82 proyectos de código, de los cuales 2 funcionan hasta la fecha. Regreso atrás en mi mente y pienso: ¿el Jonathan de antes sabía que iba a fracasar 80 veces? Probablemente no. Eso es lo interesante. ¿Por qué? Nadie se arriesga para perder. Uno de los 2 sistemas comenzó a generar subsistemas y le estoy cogiendo el hilo. 80 intentos fallidos, pienso, cuántos miles de dólares sin propósito tangible. Si la empresa fuera estadística, probablemente tuve que haber fallado hace tiempo y cerrado para siempre, pero por estocástica estoy condenado al éxito. Me gusta ver videos de física de vez en cuando para entender más de cerca el universo que habitamos, cómo las combinaciones, permutaciones y frecuencias del universo dan un origen matemático a lo que vemos todos los días.

Hago de cuenta que tengo una parcela con plantaciones y solo 2 plantas crecieron de una manera muy robusta, pero no son plantas como productos, es todo el entorno que permite replicar esos casos. Las personas piensan que una app o un sistema informático soluciona la vida; con el tiempo sé que no es así. Para que algo funcione debe haber un entorno de condiciones, que incluso si se cae un sistema informático la operación nunca pare; esos para mí son los sistemas que funcionan y los que quiero seguir construyendo toda la vida.

La estocástica de mi vida

Una familia de México que disfrutó conmigo el partido de Ecuador.

Mis primos, mi primo y su esposa.

Mi primo y su esposa, siempre agradecido con ellos.

Ahora estoy en un aeropuerto escribiendo esto, la escala es larga. Cuando era niño ni siquiera era bueno para el inglés, hoy hablo fluido con muchas personas y empiezo a entrelazar relaciones un poco más fuertes, es decir, no solo conseguir un empleo o un flujo de clientes en el extranjero, sino establecer un ecosistema de cooperación. ¿Va a ser rápido? Probablemente no, pero de que estoy encaminado, estoy encaminado. Los riesgos son altos, demasiado altos. Una raya más al tigre.

Llego a Kansas

Llego a Kansas, comparto con familia, con mi primo y su familia. Creo que todo este tiempo que pasé acá aprecio siempre y agradezco por la familia que me tocó; no tienen idea lo bacanes que son, el amor de familia que se siente en el aire es algo difícil de explicar. Tomamos unas cervezas, compartimos; éramos niños y ahora somos hombres tomando decisiones que, de ser mal tomadas, repercuten en un montón de personas. Así que nos lo tomamos con calma y nos reímos de anécdotas que ya nos las sabemos de memoria, pero nos encanta contarlas cada vez que tenemos la oportunidad.

Siempre que salgo del país me encanta ver cómo todo funciona a domicilio, cualquier cosa está a la mano de una app; veo las apps nuevas, descargo algunas para ver cómo funcionan, paso abriendo la boca con todo lo que veo, me quedo fascinado por los nuevos inventos, por la cultura, la gente. Salgo a trotar para despejar la mente, la gente saluda siempre, me saludaban desde el carro en el barrio de mi primo, la gente con las mascotas. Es raro, es raro encontrar amabilidad en países desarrollados; educación o clase es fácil encontrarla en cualquier lado, pero un saludo, la cordialidad, la calidez es difícil, es extraño. Devuelvo el saludo, corro unos kilómetros, exploro el lugar, como las casas de las películas con su patio delantero y trasero, los perros más educados que uno. Mi primo y su esposa me invitan a comer con mi primo pequeño; él habla inglés también, pero igual me dice primo.

Durante el día, por supuesto, monitoreo todo, veo la computadora, qué ha pasado de nuevo, cómo avanza todo, y era justo lo que había pensado: el proceso sigue avanzando. ¿Haría un cambio que esté ahí? Probablemente, pero no muy notorio.

ECUADOR VS CURAÇAO

Voy al partido de Curazao contra Ecuador, compro la entrada a mitad de precio a un tipo que no pudo ir, en una plataforma de reventa. ¿Suerte? No, estocástica de nuevo, un azar que se repite. Ya había probado este método en Brasil cuando fui a la Fórmula 1. Mi primo y su esposa son muy amables, nos trasladamos en su carro hacia el estadio muy felices. Mi asiento estaba separado, obviamente, porque compré al último, ni siquiera sabía que iba a ir. Voy al estadio, hago un cartel apoyando a mi jugador favorito. Emocionado, llego a mi asiento con mi bandera; una familia mexicana se sienta junto y me dice:

—¿Vienes solo?

Y les digo que sí.

—Pues ya no estás solo, hoy vamos a apoyar a Ecuador, es más, vamos a ver una cerveza.

Yo, hasta ese punto, estaba en modo «solo viendo, gracias», porque sí es carito comprar cosas en el estadio; luego estaba con entrada, una cerveza y nuevos amigos. Una buena amiga solía decir que uno emite una frecuencia y atrae al mismo tipo de personas; hasta este punto me siento reafortunado.

Ecuador empata, no era lo que esperaba, hubiese querido ver un gol; sin embargo, la experiencia fue única, compartí frustración con un montón de gente, luego me perdí para llegar al parqueadero. En fin, una experiencia única. Volvemos pronto a casa porque mi primo pequeño debe dormir. Me siento contento de ver a mi primo ya con responsabilidades; es raro, porque antes tranquilamente hubiese sido amanecida.

La estocástica de mi vida

Me gustan las vistas con edificios, algún rato pienso vivir en uno.

La estocástica de mi vida

En la casa de los Chiefs de Kansas.

TOMO CLASES DE BACHATA

Decido, un día random, ir en la noche —bueno, acá anochece a las 9 p. m. más o menos— así que tomo una clase de baile. Me tomo todo el tiempo del mundo para ir, voy caminando a tomar el bus, veo cómo está hecha la app, la exploro, identifico mejoras, fallos. Llego, la gente full amable, hago nuevos amigos, bailo un poco; no es que soy buen bailarín, pero los latinos por defecto ya venimos con el nivel básico instalado, así que era un nivel intermedio de bachata. La gente aquí en Kansas es muy amable, hasta me invitaron a una fiesta, solo sonrío y les digo:

—Haré lo posible.

Antes ya había tomado clases de curiosidad, te despeja full la mente. Hago amigos, un colombiano y un peruano, me cuentan que también estuvieron en el partido apoyando a Ecuador. A pesar de todo estamos tan conectados los sudamericanos. Vamos a ver el partido de México, siento envidia porque ganaron y gritaban los goles tan apasionadamente. Converso, me cuentan cómo funciona todo, decido volver pronto con 2 nuevos amigos en Instagram. 

Ecuador vs. Alemania

Estaba en casa solo, porque todos estaban trabajando, yo también en la compu, como digo siempre. Luego dije: voy a ver el partido fuera. No soy un tipo de fiestas o de lugares concurridos, me da cosas a menos que yo organice todo bien, si no, como dice Camilo Blanco, me da fomo. Voy viendo parte del partido en el bus porque me decidí tarde; este bus era de la FIFA, así que son cheveres y estaban a disposición en toda la ciudad de manera gratuita hacia el fan fest, aparte sin muchas expectativas. Llego al lugar de la FIFA, estaba cerrado por mal clima. Decido ir a un tipo bar enorme que hay en KC, encuentro 6 ecuatorianos, nos juntamos, nos abrazamos; cuando ganó, la felicidad era al 1000, hago videollamada con los chicos de la oficina, el país entero se rinde ante la Tri. Los señores ya estaban avanzados (borrachitos), se van pronto, me quedo solo de nuevo.

 

Clases de bachata

En una clase de bachata, siento que el baile es algo que te impide pensar y eso libera.

Reese en Malcolm dice: Aveces la vida es «Qué diablos». Hice muchos nuevos amigos.

La ley de los 15 minutos

Yulai dice que siempre que cuando ya quieras irte debes esperar 15 minutos antes de hacerlo. Estaba solo, con ansiedad social, decido tomarme una cerveza de $25, no lo pienso, Ecuador ganó. Como andaba con mi banderita en la espalda, mucha gente se acerca a celebrar, me quitan la bandera, bailan con ella; como ya me tomé una cerveza, ya se me hacía más fácil conversar, jajaja, no me refiero al idioma sino al ambiente. El mundial une a personas de todo tipo, hago muchos nuevos amigos de Holanda, Estados Unidos, Alemania. Una pareja de esposos me invita a una parrillada el sábado. Yo pensé que era por la euforia del momento, luego terminé yendo, ya lo cuento más abajo. En fin, ya son las 10, decido irme a casa, y antes de ir a la parada del tranvía decido aplicar la ley de los 15 minutos nuevamente. Voy caminando lento por la calle, viendo la ciudad, y me tocan el hombro un grupo de amigos americanos, me dicen:

—Which country?

Yo les digo Ecuador y les explico que hoy ganamos, no sé si me vieron feliz, y me dicen que con quién estoy, les digo que solo. Y me contestan:

—You are not alone anymore.

Me dicen que vamos a las bielas, que ellos me invitaban. Dije, qué es lo peor que puede pasar, que no amanezca, jajaja, decido ir. Personas increíbles, se dedicaban al real estate (bienes raíces), no me dejaron poner ni un sucre, hicimos muchísimos amigos, conversando, vamos a un par de bares, termino llegando a las 3 de la mañana a la casa. Una noche increíble.

Uno atrae lo que es, creo; le doy la razón a mi amiga, uno vibra en la misma frecuencia que otras personas y cuando se juntan pasan cosas increíbles. Conocí incluso a alguien que hacía voluntariado en Ruanda, sí, en África; me quedé fascinado con un montón de historias, que me faltan dedos para escribir cada una de ellas. Vuelvo a casa y digo qué buena noche, Dios es grande, hice tantos buenos amigos.

Al siguiente día bromeo con mis nuevos amigos por Instagram, y la pareja que me invitó a la parrillada me dice:

—¿Vas a venir?

Les digo que bueno; en el fondo nunca pensé que lo decían en serio.

La estocástica de mi vida

Donde quiera que tu estés, ecuatoriano soy. Un grupo de migrantes ecuatorianos en el partido vs Alemania.

Fotos bien random, entendí que me gusta el turismo arquitectónico. Raro no, no sabía que se llamaba así. 

La estocástica de mi vida

¿Y si todo sale bien?

Filosofía americana

Llego a la parrillada, hago nuevos amigos, me preguntan:

—¿Tienes hambre?

Les digo que no mucho, me dicen:

—No importa, come un poco y te ponemos para llevar, no tengas vergüenza, esto es América. GO BIG OR GO HOME, WE HAVE A LOT OF FOOD.

Me impactó esa frase, fueron tan generosos conmigo, me dieron comida, bebida, hablamos de todo un poco, música; eran personas muy instruidas, les gustaba el anime. Y el esposo de esta pareja tenía 4 carros en el garaje, entre ellos un Mustang deportivo; ahí entendí lo de go big or go home. Además había 2 motos deportivas de primera. Dije: wow. Le digo a Josh:

—Has cumplido el sueño de todo niño.

Retornamos a la sala, prenden el Xbox One, hablamos de anime, me despido. Me dan un aventón, pido un Uber y regreso en un Cadillac a casa.

Ambición

Algo que me ha frenado ha sido mi cabeza todo este tiempo, estaba dudoso de si mis decisiones eran correctas o no, lo sobrepasaba mucho; luego de vivir eso, creo que solo mi ambición estaba dormida, y con esto la volví a despertar. Claro que mi filosofía es un poco diferente: mi ambición es poner a Loja en el mundo, no me considero una persona que necesita cosas como ambición, aunque sé que eso viene en el paquete, pero sí quiero algo grande para mi gente, para mi país; esa es mi verdadera ambición. Si antes tenía dudas, creo que ahora se han esfumado. ¿Vergüenza de algo? Nobody cares.

Gracias a mi primo y su familia, y a las personas que siempre hacen posible que yo pueda hacer todo esto; ahora creo firmemente que mi empresa, mi familia, mi ciudad y país merecen esto y mucho más. GO BIG OR GO HOME.

Traerán pan con café a la ofi. Por cierto este mes que viene es mi cumpleaños, creo que este fue mi regalo adelantado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes leer más de mi blog aquí

La aventura de Stanford

LA AVENTURA DE STANFORD

De la ilusión a la realidad y de nuevo a la ilusión. Hace un año me pregunté que se sentiría ir a Harvard o Stanford, solo lo había visto en películas.

Asisití a unas clases, conocí personas y lo más importante amplié mis horizontes. Hay una gran cantidad de conocimiento que no tengo aún y eso me inspira a aprender más.

Leer más »
Propósito y trabajo en equipo

PROPÓSITO Y TRABAJO EN EQUIPO

Hice un viaje que hasta parecía de rutina, sin embargo, me hizo soñar y me recordó por qué había iniciado a hacer lo que hago, cuando inicié creo que ha sido una transición entre soñar y producir. Si bien una empresa no vive solo de sueños, si no también, de liquidez, buenas prácticas y sobretodo planificación.

Leer más »
El espacio, mi viaje por Brasil

EL ESPACIO, MI VIAJE POR BRASIL

Hice un viaje que hasta parecía de rutina, sin embargo, me hizo soñar y me recordó por qué había iniciado a hacer lo que hago, cuando inicié creo que ha sido una transición entre soñar y producir. Si bien una empresa no vive solo de sueños, si no también, de liquidez, buenas prácticas y sobretodo planificación.

Leer más »
Hong Kong y China

Hong Kong & China

En ingeniería una frase muy popular (a pesar de que fue formulada por un psicólogo) es que la miatad de la solución es hacer las preguntas correctas, no solamente saber contestarlas.

Leer más »
El verdadero objetivo

El Verdadero Objetivo

En ingeniería una frase muy popular (a pesar de que fue formulada por un psicólogo) es que la mitad de la solución es hacer las preguntas correctas, no solamente saber contestarlas.

Leer más »
Enseñanzas y ganancias

Enseñanzas y Ganancias

Lo más difícil de viajar no es comprar el pasaje, si no lo que ocurre cuando tú te vas. Es importante entender esto porque algunas reflexiones que haré en este escrito tiene mucho que ver con que el mundo sigue girando aunque dejes de estar en él.

Leer más »